Los automóviles sin conductor ya ruedan por España

Como venimos mostrando en esta sección, la revolución tecnológica ha dejado desde hace un tiempo de formar parte de nuestro futuro imaginativo a convertirse en una realidad palpante del presente.

Un nuevo ejemplo de este hecho es el que hoy nos atañe. La invención, fabricación y puesta en marcha del primer vehículo que no necesita conductor para desplazarse.

Volvo y la Unión Europea son la bicefalia creadora de este proyecto que les ha llevado muchos años de trabajo y que finalmente permite dirigir a los coches sin necesidad de conductor y guiados por un camión situado en la parte delantera.

Una auténtica revolución en el mundo del automóvil que es posible gracias al desarrollo de una nueva tecnología denominada SARTRE (Safe Road Trains for the Environment), que ha logrado que estos coches sean capaces de circular en lugares con tráfico real, sin la necesidad de intervención humana.

Esta tecnología SARTRE está formada por un sistema de cámaras, sensores y GPS’s que, en conexión con el motor, permiten a los integrantes de un automóvil en ruta olvidarse de estar atento a la carretera y disfrutar del paisaje, la lectura o de la compañía.

Lejos de parecer algo futurista, el proyecto está muy avanzado hasta el punto de que Volvo ya ha realizado varias pruebas, en otros lugares en varias carreteras del territorio español.

La última en autopistas catalanas y durante 200 kilómetros con tráfico rodado en la que tres turismos de Volvo -un XC60, un V60 y un S60- circularon a una velocidad de 85 km/h siguiendo a un camión conducido por un piloto profesional en una prueba que desde Volvo calificaron como de enorme éxito.

Merced a las cámaras, sensores y radares de estos automóviles, éstos calcan a la perfección todas las acciones del camión, tales como frenar, acelerar o girar, mediante esta revolucionaría tecnología inalámbrica.

La tecnología de estos turismos, tanto a nivel de software como de hardware, está preparada para seguir al convoy. Los vehículos tienen un dispositivo capaz de recibir las instrucciones que mande el coche guía imitando esa información y replicándola al resto de coches que se encuentran en la fila.

El objetivo de este tipo de coches es evitar accidentes ya que se puede mejorar la circulación y evitar los atascos. Incluso puede ser de gran ayuda al conductor, permitiéndole un tiempo de descanso. Por último, este sistema permite mantener la distancia de seguridad sin provocar ningún tipo de incidente.

Lo único que parece frenar algo la euforia es la reticencia por parte de un gran número de conductores a abandonar el control de su vehículo en ruta. Habrá que ver si que se produzca este cambio de mentalidad es cuestión de tiempo o acaba convirtiéndose en el gran handicap de cara a una futura comercialización de estos vehículos autónomos.

Por Diego Vico

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